¿Qué nos limita? Una pregunta que me aqueja diario. ¿Qué nos limita a entregarnos totalmente? Sin importarnos lo que pueda suceder, sin miedo al fracaso, sin miedo a salir lastimados.
¿Acaso son las experiencias pasadas lo que nos limita? Pero... ¿Qué no todas esas experiencias son eso... pasado? y en lugar de limitarse por miedo a que vuelva a ocurrir lo que ocurrió antes debería de aprender de todos esos golpes, de todas esas caídas, de todo ese llanto o sufrimiento y evitar volver a errar.
¿Acaso será la incertidumbre? La incertidumbre al no saber que pueda pasar, al no saber que es lo que pueda suceder. Si, existe la probabilidad de fallar en el intento, existe la posibilidad de que nada salga como crees y de que te lastimen una vez más. ¿Pero si no lo intentas? ¿Como sabrás si eso será lo que pasara? ¿No vale la pena arriesgarnos, sobre todo cuando ella lo vale?
¿Acaso será lo que digan los demás? Pero nadie más vive como tú, nadie más siente como tú, nadie en lo absoluto es como tú. Entonces a pesar de que es bueno aprender de los errores de los demás, no puedes vivir tu vida en consejos, en experiencias de otros... de lo contrario sería un vida muy aburrida.
Yo no sé qué es lo que nos limita a entregarnos totalmente. No sé porque, simplemente no podemos dar todo por aquella persona sin esperar algo a cambio. Si los dos dieran lo mejor, si dieran su vida, su alma y su amor sin limitaciones, existirían relaciones exitosas y más allá de exitosas, relaciones felices. No habría pasado, no había incertidumbre no había opiniones de otras personas. Pero nadie da todo... nadie a sus excepciones.
Yo en alguna ocasión me entregue y di todo por una persona, persona que amo con toda mi alma, pero que por cuestiones del pasado, por incertidumbre, por miedo, por ideas que escuche, por dolor, por sufrimiento deje de entregarme sin límites.
Pero cuando te das cuenta de que no debes temer por el pasado, de que la incertidumbre es la ausencia de confianza y que lo que digan los demás importa en lo mas mínimo, cuando recuerdas que es quien amas, que es con quien quieres pasar el resto de tus días, cuando recuerdas que es tu felicidad, tu alegría, tu razón de ser, tu motivación, tus ganas, tu futuro... tu todo, cuando entiendes que nada va a cambiar lo que sienten, que el mundo es muy pequeño para su amor, cuando vuelves a recordar que su amor es lo más grande que existe en el universo. Es en ese momento cuando te vuelves a entregar completamente.
Yo se que te he fallado, sé que no he dado todo de mi, en los últimos meses, se que tú no te mereces que no me esfuerce como lo hacía antes... así que hoy, en este momento cuando leas esta pequeña forma de plasmar lo que siento, puedes estar segura que volveré a entregarme, que no me pondré limites.
Porque para amarte no hay límites y para hacerte feliz nunca nada me volverá a limitar.
Atte.
Tu Niño que Te Adora, Te Quiere y Te Ama.
Alfredo





